Y con esto y un bizcocho, termina nuestro campus navideño con atletas del C.A. Torrent.
Este campus de navidad ha sido un verdadero reflejo de lo que significa nuestra filosofía de #AtletismoConValor.
Durante cuatro días, hemos vivido una experiencia que trasciende el deporte, uniendo a jóvenes de diferentes localidades afectadas por la trágica DANA de Valencia de hace unas semanas con nuestros atletas y sus familias, en un espacio donde el atletismo ha servido como hilo conductor para la convivencia, el aprendizaje y el fortalecimiento de valores fundamentales.

El atletismo siempre se ha concebido como un deporte esencial, casi primigenio, que conecta al ser humano con sus capacidades más básicas: correr, saltar, lanzar… Pero cuando en La Rioja Atletismo hablamos de #AtletismoConValor, estamos refiriéndonos a algo mucho más profundo. No se trata solo de entrenar habilidades físicas o alcanzar metas deportivas. Es una filosofía que busca transformar el deporte en una herramienta educativa, en una vía para formar mejores personas, mejores ciudadanos, y, por qué no, mejores comunidades.
El reciente Campus de Navidad ha sido un ejemplo vivo de cómo esta filosofía puede materializarse. No solo fue un espacio para entrenar y mejorar técnicamente; fue una oportunidad única para unir a niños, familias y comunidades en torno a valores como la solidaridad, el compañerismo y la generosidad.

Más allá de las pistas y los entrenamientos, el campamento nos mostró que el atletismo puede ser un puente entre generaciones, un nexo entre culturas y un catalizador para la empatía.
Los niños que participaron no solo compartieron un programa estructurado, sino también vivencias que les ayudaron a descubrir que, aunque provengan de contextos diferentes, pueden construir lazos fuertes basados en la confianza y el respeto. Para muchos de ellos, convivir con familias anfitrionas fue una experiencia transformadora: aprendieron a adaptarse, a integrarse y a valorar la hospitalidad. Para las familias, fue una lección de entrega, de abrir las puertas de sus hogares y sus corazones, demostrando que el verdadero valor de la comunidad radica en el apoyo mutuo.
El momento más revelador quizá no fue una actividad específica, sino la convivencia diaria, ese tejido invisible que se forma cuando las personas comparten objetivos y valores comunes. Ver a los niños apoyándose mutuamente, a las familias colaborando para que todo saliera bien, y a los entrenadores volcados no solo en lo técnico, sino en lo humano, fue el verdadero triunfo de esta experiencia. Fue un recordatorio de que en un mundo tan fragmentado como el actual, el deporte tiene la capacidad de unirnos, de recordarnos nuestra humanidad compartida.
¿Y qué es lo que hicimos?
Desde el primer día, quedó claro que este campamento sería mucho más que entrenamientos. Las actividades se diseñaron para ofrecer una combinación enriquecedora de deporte, cultura, naturaleza y convivencia. Los entrenamientos técnicos en las pistas del CTD Adarraga permitieron a los jóvenes atletas practicar su, nuestro, deporte.
El programa incluyó una serie de actividades que combinaban deporte con cultura y naturaleza, mostrando la riqueza de nuestra región y la importancia de ofrecer a los jóvenes una visión más amplia del mundo que les rodea.
Durante el campamento, uno de los momentos más originales y sorprendentes fue la actividad dedicada a los videojuegos retro. Para los mayores, fue como viajar en el tiempo, reviviendo la emoción de aquellos juegos clásicos que marcaron su infancia y juventud. Para los más jóvenes, en cambio, fue una oportunidad única de conocer cómo eran los videojuegos “de antes”, explorando máquinas Arcade y sistemas que funcionaban con monedas y botones, lejos de la tecnología actual. Este encuentro entre generaciones a través del ocio tecnológico no solo fue divertido, sino también enriquecedor, creando un puente entre el pasado y el presente en un ambiente de descubrimiento compartido.

Tras un paseo por Logroño, lluvia incluida, visitamos el Centro Hípico Militar, donde los participantes tuvieron la oportunidad de interactuar con caballos, aprender sobre su cuidado y disfrutar de una comida típica riojana en un entorno único. Una pena que el tiempo no nos acompañara…
La excursión a Ezcaray y Santo Domingo de la Calzada fue otro momento destacado. Estos lugares emblemáticos nos permitieron conocer una parte importante de la historia y la cultura de nuestra región. Además, la visita a la catedral, al Belén Monumental y al casco antiguo, junto con los paseos por Logroño, ofrecieron una combinación perfecta entre tradición, ocio y aprendizaje, reforzando el vínculo entre todos los participantes.

La charla impartida por el médico de las instalaciones, quien abordó temas fundamentales para el desarrollo de los jóvenes atletas, también fue un momento a tener en cuenta. Durante la sesión, se habló sobre la importancia de una correcta nutrición, la antropometría como herramienta para entender el cuerpo, y nociones básicas de reanimación cardiopulmonar (RCP). Además, los participantes tuvieron la oportunidad de realizar un pequeño test de saltos utilizando plataformas de fuerza, una experiencia práctica que les permitió comprender mejor aspectos clave de su rendimiento físico.

¡Ah, y por supuesto, hemos entrenado!
El broche de oro de esta experiencia llegó la noche previa a Reyes, cuando Sus Majestades los Reyes Magos hicieron su aparición para saludar a los participantes. Fue un momento cargado de emoción, ilusión y simbolismo, que recordó a todos la importancia de soñar, de creer en la magia y de valorar los gestos de generosidad y bondad. Este encuentro no solo emocionó a los más pequeños, sino también a los adultos.

Este campamento ha sido una prueba viviente de que el atletismo va mucho más allá de la competición. Es una herramienta para formar personas completas, para enseñar a los jóvenes a trabajar en equipo, a respetar a los demás y a apreciar la diversidad de experiencias que la vida tiene para ofrecer.
En La Rioja Atletismo, estamos convencidos de que esta es la esencia de nuestro proyecto #AtletismoConValor. Más allá de los tiempos y las marcas, nuestro objetivo es formar personas capaces de enfrentarse a los retos de la vida con determinación y empatía. Este campamento ha sido un ejemplo perfecto de cómo el deporte puede convertirse en una plataforma para enseñar valores, crear conexiones humanas y dejar una huella positiva en todos los que participan.
Agradecimientos.
Agradecemos profundamente a las familias anfitrionas por abrir las puertas a estos chicos y chicas , a los entrenades por su tiempo y dedicación, al Gobierno de La Rioja por las facilidades en el uso de las instalaciones, Al ayuntamiento de Logroño por facilitarnos la fotaza con los Reyes Magos, Al Ayuntamiento de Hervías por su hospitalidad, Al Centro Hípico Militar de Logroño por abrirnos las puertas de sus instalaciones, al párroco de la catedral de Santo Domingo por facilitarnos la entrada a la Catedral, a Pixel and Games por el maravilloso rato que pasamos en sus instalaciones, al médico Vicente Elías, a los atletas internacionales Patricia Ortega, Rodrigo iglesias y Marcos Moreno, y a todos los que han hecho posible este campamento.
Gracias a ellos, hemos podido demostrar que el atletismo es mucho más que un deporte: es una forma de vida que nos enseña a ser mejores, tanto dentro como fuera de la pista.
Va por Antonio.