Cien metros son cien metros.

Para un velocista de alto nivel pueden ser poco más de diez segundos de máxima precisión. Para un niño que entra por primera vez en una pista pueden ser algo completamente distinto.

El 100 Popular lleva muchos años formando parte de la historia del club. Antonio Moreno fue uno de sus impulsores y durante años permitió que centenares de personas se acercaran al atletismo de la forma más sencilla posible: corriendo una recta.

Hoy esa idea vive dentro del Memorial.

Nos gusta especialmente por una razón. La pista no cambia.

Los escolares utilizan la misma recta, pisan el mismo tartán y cruzan la misma meta que después recibirán a atletas con marcas de referencia. No hacemos una versión simbólica en un espacio aparte. Durante ese tiempo, la pista es suya.

Eso genera una conexión difícil de conseguir con una campaña de promoción.

Un niño puede haber visto atletismo en televisión o quizá no. Puede conocer a los atletas que competirán después o no tener ni idea de quiénes son. Pero después de correr entiende un poco mejor qué significa colocarse en una salida y mirar cien metros hacia delante.

Las familias también entran de otra manera en el evento. Llegan por alguien cercano, viven el 100 Popular y, a partir de ahí, pueden quedarse a ver la competición.

Por eso decimos que es una puerta de entrada al Memorial.

No necesitamos que todos los participantes se federen ni que descubran una vocación deportiva. Si ocurre, estupendo. El objetivo puede ser mucho más modesto: que durante unos minutos el atletismo deje de ser algo que hacen otros.

Hay eventos que acercan a los deportistas al público.

El 100 Popular hace también el recorrido contrario.

Mete al público en la pista.

Y durante cien metros, la recta es exactamente la misma para todos.